CICATRICES - Fisioterapia y Osteopatía Paloma Mora

Cicatrices

Son muchas las personas que desconocen que las cicatrices pueden abordarse con tratamiento fisioterápico, sobre todo esas cicatrices muy marcadas y abultadas. Las cicatrices deben tratarse no sólo por mejorar el aspecto exterior y estético, sino principalmente por los problemas funcionales que nos puedan causar en un futuro.

Cualquier cicatriz debería ser tratada pero en las que más hincapié debemos hacer es las cicatrices hipertróficas y queloides. Ambas son lesiones de la piel formadas por crecimientos exagerados del tejido cicatricial en el sitio de una lesión cutánea que puede ser producida por incisiones quirúrgicas, heridas traumáticas, sitios de vacunación, quemaduras, varicela, acné, radiación, piercings o incluso pequeñas lesiones o raspaduras. La diferencia entre el queloide y la cicatriz hipertrófica es el fallo en la fase de remodelación que existe en el queloide. Mientras que en las cicatrices hipertróficas las fibras están orientadas un tanto paralelas al eje longitudinal de la herida, en los queloides se orientan completamente de manera casual, con la presencia de bultos de colágeno. Es por ello que  al contrario de las cicatrices hipertróficas, la mayoría de los queloides no se aplanan ni se hacen menos visibles con los años. La queloides se extiende en superficie, mientras que la cicatriz hipertrófica se extienden en grosor, sin superar los límites de la lesión originaria.

¿Por qué las cicatrices pueden causar problemas funcionales? Vamos a imaginar que una camiseta nos queda estrecha y nos tira de la sisa, y queremos disimular esa tirantez que además nos incomoda, ¿qué hacemos? Inconscientemente adelantamos ligeramente el hombro y esa arruga desaparece en gran medida. Lo mismo pasa con una cicatriz: la tirantez podrá hacer que modifiquemos nuestra postura.

Además, esa proliferación de tejido que fomenta la cicatrización puede crear adherencias y favorecer que los diferentes tejidos “se peguen” unos con otros, influyendo sobre todo a nivel fascial (la fascia es una estructura de tejido conectivo muy resistente que se extiende por todo el cuerpo como una red tridimensional. Es de apariencia membranosa y conecta y envuelve todas las estructuras corporales. Da soporte, protección y forma al organismo. Constituye el material de envoltorio y aislamiento de las estructuras profundas del cuerpo. Este sistema de fascias está caracterizado por una gran capacidad de deslizamiento y desplazamiento).

Ahora, tras este inciso, os voy a hablar de algunos casos que me encuentro día a día en mi consulta que harán que lo comprendáis mucho mejor y veais la importancia del abordaje fisioterápico.

El primer caso del que hablaré es el de una paciente que fue intervenida de una rotura del tendón extensor propio del pulgar de una mano. Estaba desesperada porque tras estar inmobilizada y sin haberla derivado a rehabilitación, la cicatriz se le había adherido a la sutura del tendón de tal forma que presentaba impotencia funcional del primer dedo y cada vez que lo extendía la piel se plegaba y no dejaba que el tendón se deslizase correctamente. Su cirujano recomendó volver a intervenir. Pese a esto, agotamos posibilidades y tratamos la cicatriz unos días, y esa adherencia se eliminó en gran medida, siendo innecesaria la cirugía que había sugerido.

En las mastectomías y linfadenectomías encontramos cicatrices que causan a las pacientes limitaciones de hombro exageradas y dolor. Solemos encontrar adherencias importantes a nivel de la axila y mama, con acortamientos de la cadena anterior de hombro y una afectación fascial importante.
Ahora imaginemos que de la camiseta de antes alguien tira fuertemente desde abajo. Va tirando de nosotros y consecuentemente flexionamos ligeramente el tronco para que no se rompa y porque es molesto para nosotros.

Pues lo mismo sucede en una queloide por una cesárea, peritonitis o histerectomía: de nuevo, el tejido subcutáneo, debido a la proliferación celular y por el colágeno se adhiere a la siguiente capa, la fascia, y a continuación repercute incluso a la víscera provocando cambios en nuestra postura e influyendo a muchos niveles; he llegado a encontrarme con casos donde las asas intestinales estaban adheridas interiormente a dicha cicatriz provocando importantes dolores a esa persona cuando las heces pasaban por ese tramo, problemas de estreñimiento, dolores menstruales por adherencias a nivel de útero y ovarios, lumbalgias e incluso cervicalgias por la tensión fascial.

En las cirugías donde se extirpa algún órgano como puede ser el bazo, el pulmón o el riñón podemos encontrar también problemas estructurales añadidos como puede ser una escoliosis secundaria a ese “vacío visceral” y por supuesto, de nuevo, por la tensión fascial y adherencias.

Debido a la extirpación de un melanoma a nivel de la cara interna del muslo, otro paciente refería importantes molestias a nivel local y al flexionar y extender la rodilla.

A nivel de suelo pélvico, nos encontramos cicatrices por episiotomías que pueden provocar dolores locales e incluso afectar durante las relaciones sexuales. En estos casos, un fisioterapeuta especializado en suelo pélvico lo tratará con técnicas específicas para ello.

¿Cuál es el momento idóneo para tratar una cicatriz? Lo importante es tratarlas cuanto antes, para evitar que se haga la queloide y ya conlleve a otros problemas funcionales. Debemos esperar a que los puntos de sutura sean eliminados y que la herida ya esté en una buena fase de cicatrización. También dependerá de la extensión y profundidad de dicha cicatriz, por lo que habrá que valorar cada caso concreto.

¿Cuál será el tratamiento fisoterápico? Existen multitud de técnicas con las que podemos abordarlas; entre ellas, emplearemos técnicas de masaje local específico para ello, tratamiento con ventosas, ganchos, ultrasonidos, láser, acupuntura local, kinesiotaping y radiofrecuencia. También podemos incluir ejercicios activos. Recomendaremos también al paciente la aplicación de aceites y cremas específicas para una correcta cicatrización y e hidratación de la piel.

Completaremos el tratamiento con el abordaje de las adherencias más profundas, tratamiento miofascial, movilizaciones funcionales, osteopatía visceral, tratamiento de las articulaciones que puedan estar involucradas, musculatura, etc…

Espero que este artículo os haya servido a muchos para entender la importancia del tratamiento de las cicatrices y lo que puede acarrear si no se abordan a tiempo.
Para cualquier pregunta o consulta no dudéis en contactar con nosotros en www.pmorafisioterapia.com.

PALOMA MORA
FISIOTERAPEUTA COL.: 2329