La parálisis facial periférica - Fisioterapia y Osteopatía Paloma Mora

La parálisis de Bell o parálisis facial periférica (PFP) es una disfunción del nervio facial sin causa determinada, aguda y unilateral en la cara.

Se caracteriza por pérdida o disminución de la función motora y sensitiva del nervio. Ocurre cuando el nervio facial (VII par craneal) se inflama, con el consiguiente edema y posterior compresión, lo que determinará una situación de isquemia y desmielinización y, como consecuencia de esto último, una disminución o ausencia de la conducción nerviosa y por tanto, su parálisis.

También podemos encontrar una parálisis facial central; todo dependerá del nivel en el que se produzca la lesión del nervio y cual haya sido el mecanismo causante.

Nosotros nos centraremos en la parálisis facial periférica que se caracteriza porque se lesiona el núcleo del nervio y afecta a toda la cara.

¿CUÁLES SON LAS CAUSAS?

Se han propuesto diferentes tipos de mecanismos causantes: genético, vascular, infeccioso, inmunitario y vírico por herpes simple tipo I (VHS-1). También podemos encontrar la parálisis facial afrígore, cuya causa es la exposición mantenida de la cara frente a una corriente de aire frío (ej. Aire acondicionado).

Más de las dos terceras partes de las personas con parálisis de Bell, presentarán una completa recuperación de forma espontánea.

El pronóstico es mejor cuanto menor sea el grado de paresia. La mejoría clínica se consigue en el 85% de los casos en las 3 primeras semanas. Del resto, algunos mejoran entre 3 y 6 meses más tarde.

SÍNTOMAS

Clínicamente el paciente presenta su lado afectado sin expresión:los pliegues naturales desaparecen, el ángulo bucal es traccionado hacia abajo, el ojo del lado afectado se observa exageradamente abierto y la mitad de la cara o parte de ella se aplana, perdiendo los surcos naturales.

La parte afectada no se mueve durante la mímica voluntaria e involuntaria y al intentar cerrar del ojo, éste permanece parcialmente abierto y el globo ocular se proyecta hacia arriba dejando ver sólo la esclerótica blanca, es lo que se conoce como el Signo de Bell.

También podemos encontrar una parálisis facial difusa con o sin afectación del gusto en los 2/3 anteriores de la lengua y de la secreción lagrimal y salival.

El inicio es agudo, en ocasiones precedido de otalgia (dolor de oido), curso progresivo y máxima paresia en las 3 primeras semanas.

Otros síntomas de este padecimiento pueden ser:

* Dolor de oído
* Zumbidos en los oídos
* Fiebre ligera
* Alteración auditiva ligera
* Babeo
* Lagrimeo e imposibilidad para cerrar un ojo, lo cual puede provocar
deshidratación del ojo, úlceras, infección,…
* Sentido del gusto dañado
* Sensibilidad al sonido en un oído
* Dolor de oído
* Dificultad para hablar

¿CÓMO SE TRATA? 

TRATAMIENTO FISIOTERÁPICO Y OSTEOPÁTICO

La fisioterapia y osteopatía es una de las mejores alternativas para el tratamiento de esta lesión puesto que contribuye a una recuperación más rápida y efectiva. Principalmente nos basamos en:

* Aplicación de termoterapia superficial y profunda.
* Aplicación de radiofrecuencia o tecarterapia.
* Osteopatía, principalmente técnicas de osteopatía craneal, para liberar las suturas, huesos y otras estructuras, que directamente influyen en el nervio.
* Acupuntura.
* Reeducación muscular frente a espejo: las principales acciones van encaminadas a lograr el correcto funcionamiento de la oclusión del ojo y de la boca.

TRATAMIENTO MÉDICO

Principalmente se basa en la administración de corticoides y analgésicos en caso de dolor.

No obstante, ningún tratamiento exime al otro; en muchas ocasiones se necesitan ambas opciones: tanto en tratamiento médico como el fisioterápico, los dos, se complementan.

En Fisioterapia y Osteopatía Paloma Mora podemos ayudarte si sufres esta patología. Disponemos de todas las herramientas necesarias para su pronta recuperación. Si tienes dudas, consúltanos y te ayudaremos.

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