LA TROCANTERITIS - Fisioterapia y Osteopatía Paloma Mora

La bursitis trocantérea o trocanteritis es la inflamación de las bursas presentes localizadas alrededor del trocánter mayor del fémur (a nivel de la cara externa del muslo), siendo una de las causas más frecuentes de dolor de cadera.

Las bursas son bolsas rellenas de líquido sinovial que actúan de almohadillado para evitar el roce entre las inserciones de tendones y la prominencias óseas. En la cadera, existen cuatro bursas, siendo más importante la que se localiza entre el trocánter mayor y el músculo tensor de la fascia lata; ésta ayudará al deslizamiento entre ambas estructuras durante el movimiento de flexo-extensión de la cadera. Por lo tanto, cualquier proceso inflamatorio de esta bolsa dará como resultado la clínica de bursitis trocantérea.

El músculo tensor de la fascia lata se extiende por la parte externa del muslo insertándose en la rodilla a través de su tendón, la cintilla iliotibial, pasando durante su recorrido sobre el trocánter mayor. Si se produce excesivo roce entre ambas estructuras, la bursa se inflamará y provocará dolor.

Si la inflamación es suficientemente intensa llegará a imposibilitar continuar con el ejercicio o entrenamiento obligando a cesar la actividad. Si el cuadro evoluciona lo suficiente y no se trata a tiempo,  se afectarán los tendones, por lo que se cronificará y pasaremos de un problema inflamatorio agudo a uno degenerativo, con signos de tendinosis, afectándose especialmente en estos casos el glúteo medio.

¿Qué causa la Trocanteritis?

Esta lesión es más típica deportistas donde existe un sobreuso de la articulación de la cadera, que provoca la fricción, y en mujeres, ya que la distancia entre ambos fémures es mayor, y por tanto el roce es mayor (porque anatómicamente la pelvis femenina es más ancha que la masculina).

Otras causas de trocanteritis pueden deberse a traumatismos directos sobre la región lateral de la cadera. Sin embargo, la mayoría de las trocanteritis están causadas por microtraumatismos de repetición. Como ya se ha comentado en el apartado anterior, la fricción repetida entre la banda iliotibial y el trocánter mayor irrita las estructuras causando inflamación y dolor.

Hay trocanteritis que pueden llegar a ser de origen visceral, por alguna disfunción en próstata/útero o riñones.

Pero entonces, si anatómicamente la cintilla iliotibial pasa por encima del trocánter deslizándose gracias a la bursa, ¿por qué unas personas desarrollan una bursitis trocantérea y otras no?

Todo se debe a desequilibrios biomecánicos que pueda tener la persona:

  • Debilidad en los músculos abductores de la cadera, concretamente el glúteo medio; nos llevará a sobre-tensar la fascia lata.
  • Descompensaciones musculares entre aductores y abductores, debilidad del psoas.
  • Debilidad del CORE (zona lumbar y abdominal): descompensaciones musculares de esta zona que implican debilidad del transverso del abdomen y musculatura paravertebral lumbar, problemas en el diafragma, etc…
  • Disfunciones articulares a nivel de todo el miembro inferior y lumbares.
  • La pronación excesiva o una biomecánica pobre del pie (tendencia al pie plano) aumentan el riesgo de esta lesión.
  • Descompensaciones anatómicas de la pierna: una pierna más corta que la otra.
  • Un patrón de la marcha o gesto deportivo incorrecto.
  • Otros problemas secundarios: artrosis de rodilla, fracturas en tobillos, etc.

¿Qué síntomas tiene la Trocanteritis?

El síntoma característico es el dolor en la cadera, localizado principalmente en la parte externa del muslo. Inicialmente, el dolor es un dolor intenso y agudo. Con el tiempo, ese dolor se acentua en los movimientos de separación y rotación de la cadera como puede ser el sentarse, subir escaleras, acuclillarse. También puede aparecer el dolor por las noches, sobre todo, cuando nos acostamos sobre el lado afecto.

Muchas veces, el dolor puede asociarse a hormigueos e irradiarse por la cara externa del muslo hasta la rodilla. En los casos más crónicos ya se puede notar debilidad muscular, con cansancio muscular precoz y pérdida de fuerza en la abducción de la pierna.

LA FISIOTERAPIA EN LA TROCANTERITIS

En muchas ocasiones, se aborda esta lesión únicamente de forma local, y esto es un error. Debemos hacer un buen diagnóstico fisioterápico al inicio y crear una buena historia clínica  en la que se tengan en cuenta los antecedentes personales del paciente, pruebas médicas (radiografías, resonancias magnéticas,etc), hábitos actuales, etc para poder solventar el problema. Ha de valorarse biomecánica de la marcha, gestos deportivos, y hacer un buen diagnóstico diferencial en el que se vean las debilidades, carencias y los desequilibrios que puedan existir.

Por eso, si solo se trata a nivel local, el paciente puede mejorar temporalmente pero volverá a recaer ya que la causa inicial no ha sido solventada.

Nuestro primer objetivo será reducir el dolor y la inflamación. Es por ello, que trataremos a nivel local mediante diferentes técnicas: crioterapia, diatermia, terapia manual, electroterapia, punción seca, estiramientos, etc. Si hay disfunciones articulares se hará también un abordaje osteopático.

Una buena opción es el tratamiento mediante electrolisis percutánea ecoguiada: técnica que consiste en introducir una aguja con corrientes galvánicas, todo con ayuda de un ecógrafo para pinchar en el punto exacto.

A continuación, tras la previa valoración, se pautará un buen programa de rehabilitación para compensar las carencias y disfunciones musculares y articulares que hayamos visto previamente (tablas de ejercicios de fortalecimiento y estiramientos).

Si hay descompensaciones por una mala pisada o una pierna más corta, se derivará al podólogo para ver si es necesario el uso de plantillas o alza.

Se modificará la actividad: Comenzaremos suspendiendo temporalmente o modificando las actividades que te provocan dolor a nivel de la cadera hasta que se resuelva el dolor. El descanso completo no será válido ya que empeorará la forma física, con los consecuentes problemas asociados al regresar a la carrera. Por tanto, buscaremos alternativas, recomendando actividades de bajo impacto como la natación. También se recomendarán cambios en la superficie de entrenamiento o del calzado e incrementar el número de sesiones de musculación.

En Fisioterapia y Osteopatía Paloma Mora abordamos este tipo de patología. Cualquier duda sobre esto o cualquier otra patología puede contactar con nosotros y consultarnos sin compromiso.